| No pudimos tener nuestra cita
habitual en el Txangai de Andoni en Carnavales como veníamos haciendo lo
dos últimos años,
pero era obligatorio demostrarnos la mutua fidelidad y así lo convinimos
para el primer viernes de abril, que para no fallar al refrán nos salpicó
lluvia.... mezclada con cerveza. Esta vez montamos en el huequito de las
tragaperras, haciendo malabarismos para que todo encajase: la batería atrás,
flanqueada de amplificadores amontonados, Fernan de espaldas a la puerta
y el trío de calvos en primera línea de guerra. Para cuando llegaron los
tres de la última hora ya teníamos el puzle montado. Karmina y Quirico me
dan la sorpresa y me pillan afinando. Quirico muestra un emocionado interés
por la batería y Javi M. lo sienta en sus rodillas como andereño en prácticas
y con ganas de ganarse el puesto. Karmina prefiere darle a la sinhueso con
Fernan. Toque de corneta, todos a probar con el estribillo de Miedo a
Caer y la acústica versión de Cosas que suceden. ¡¡Impecable!!,
cada vez más efikazes. Anunciamos al gentío, que comienza a llenar
el local, que aproveche en el tema de las micciones y las subciones vía
nasal porque el water se clausura hasta mitad de concierto -y eso puede
suponer una hora-. Pocos hacen caso de la advertencia y alguno lo lamenta
en un continuo cruce de piernas y gesto de compungida resignación.
Es la hora y estamos afinados. Comenzamos con Cosas que suceden que
nos recuerda un viaje por largas y rectas carreteras de no sabemos dónde
porque de esas aquí no hay. Ha sido un acierto la versión. Para la
segunda, cambio la Ovation por la Strato y los riffs de Todo va bien....
todo marcha perfectamente. Tengo a mis hermanas botando como fans number
one, me emociona escuchar los estribillos en boca de los demás, jamás
me había sucedido. Juancar Aguinaga me muestra su nueva adquisición
a la cedeteca de casa. Le guiño un ojo complaciente y complacido.
El concierto va creciendo en potencia y llega a la cumbre con Te vi caminar.
Iñaki se desboca con unos punteos que ni siquiera controlan sus dedos, es
de su estómago de donde sale toda esa tensión. Bailamos a ritmo cubano con
el Felipito de Fernan y volvemos al ritmo de pop puro de Sentado
en mi sillón...... Al final, después de dos bises reclamados, rematamos
repitiendo Te vi caminar. ¡¡Ha sido poderoso!! Ahora me queda una
larga entrevista con cervezas y guiños y saludos y risas..... Es la entrevista
con Arturo para el DeVorame. Y la fiesta continúo en el Trueba y en la Bodeguilla
y en el Kellys..... Incluso Perico estuvo a punto de besarme, pero en su
barrio...!Ni modo!. Sara no podía evitar las lágrimas de la
risa. El despunte del alba me invitó a buscar las sábanas.
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