Mingo & Los Efikazes
A Pamplona hemos de ir.... pero en viernes

Murió abril inundado y así, en aguas y fríos entró mayo. Le tenía ganas al encierro del O´Connors y encima con visita de ultramar. Y es que Sandra, Solange y Rosanna llevan a Uruguay en todos los poros de la piel.... Enfilamos con la furgo la autovía y se portó como una Jabata. Buena señal. En el mismo centro de Iruña está este pub que huele a viejo porque lo es, porque su madera se ha cuarteado con el paso de los minutos. Los conciertos se hacen en la planta baja y allí bajamos, unos chavales que no llegan a los 20 se fuman unos petas sentados en el suelo. Nada que ver con Ñoñosti. Cuando nos metemos en faena para montar aparece otra gente con instrumentos, los iruneses Nice Noise y dicen que tienen concertada la fecha para tocar hoy ¡¡Ya está el lío!!. La jefa del local nos da la explicación del conflicto. Ella está muy apurada y nosostros no queremos echar más leña al fuego, sólo hay que buscar una solución. O tocamos los dos grupos, o uno de los dos se vuelve a casa sin tocar pero con fecha para volver y con un dinero que cubra los gastos. Nosotros decimos que tocamos, aunque sea compartido, pero ellos prefieren darse media vuelta. ¡¡Gracias Nice Noise!! Todo aclarado y llegan los Javis y Fernan. Nos ha dado tiempo a comer una pizza de la casa. Probamos rápido y suena bonito. Los chavales de los petas se quedan, se incorpora la brigada Uruguay con su nuevo «fichaje» californiano, algunas amigas de Iciar (la costilla de Fernan que es pamplonica), el hermano de «Fisuras» con amigos, que no es de allí pero como si lo fuese, algún despistado más los fijos de la casa..... Ya estamos todos y comenzamos un concierto a los acordes de El tiempo en las historias de amor siempre es cruel que suenan desnudos, mi voz a solas con la guitarra coje a todos por sorpresa, Iñaki me sigue antes del estribillo, Fernan juega con las teclas, los Javis casi no llegan al estribillo pero ya están con todo el ritmo a sus espaldas, luego vienen Yonkis, Princesa Roja y Juro no llorar más (Susana). Un set acústico muy sólido, un comienzo serio, concentrados en los instrumentos, en cada canción. Un examen con poca improvisación. Dentro suena muy bien pero el problema del local hace que fuera el sonido esté dividido; a los de la barra les llega la guitarra de «Fisuras» y a las paisanas de Benedetti las teclas de Fernan.... Prescindimos de baladas por ver si las piernas despegan del suelo, Viernes de paga, Sentado en mi sillón, Corazón negro, Miedo a caer, es imposible levantar a los chavales que siguen poniendose ciegos a canutos. Las latinas Felipito y Trabajando en la calle del drugstore mueven culos pero sin conseguir que despeguen de los asientos. Con el final de Si buscas pelea y Lágrimas del sur los aplausos se aprecian sinceros pero se siente el jueves, o mejor, se siente que al día siguiente hay que currar e incluso nosotros nos mantenemos pulcros en el guión, no queremos arriesgarnos a una resaca de música o de alcohol. Todo ha sido muy correcto, quizá demasiado correcto, tan sólo me gustaría saber que hubiera ocurrido si este concierto lo hubieramos hecho en viernes, si todo hubiera ocurrido en otro momento. Después, el cansancio de un día largo y agobiante, y el de unas vacaciones a golpe de acelerador, cargadas de kilometros y fríos, hace que la despedida de las amigas uruguayas se haga con triste urgencia.