Mingo & Los Efikazes
Uno doble.... Por favor
Con la rosa negra, al fondo, como gran dama

 

Javi dudaba si cobrar o no......., yo escuchaba sus argumentos y pensaba «si gratis no viene ni dios..... ». Aunque quizá esta ciudad se merezca que se le cobre por todo, hasta por respirar, si no, parace ser que no se valora en trabajo.Y al final quedamos en hacer algo novedoso: dos conciertos con entrada-consumición; jueves y viernes a las once la noche. Sonaba bonito, por lo tanto, así quedamos. El jueves 11 de enero rumorea tranquildad. Con Fisuras y Fernan bajamos y montamos el equipo. Era todo un reto conseguir encajar los amplis, el piano, la batería y todo el material en aquel espacio. Pero para algo somos los Efikazes, en menos de una hora todo estaba listo en su sitio, en una disposición que conocemos y nos da garantías suficientes de buen sonido. Llega Javi Otxoa y probamos las voces a pelo, sin batería. Están bien, se entienden y suenan con potencia. Nos vamos a cenar un bocadillo para esperar a J. Montón y para las 11 estamos en el Muro. No ha entrado nadie y comenzamos a calibrar la idea de suspender la actuación cuando una pareja entra. Un cuarto de hora más y hay 15 personas que han pagado. Tenemos que tocar. Javier Sun, Zulai, el del Bukos, Cristina. Puedo dedicar una canción a cada uno de ellos y me sobrarían canciones pero.... Da igual, no somos profesionales, pero nadie podrá decirlo, pensamos en dar el mejor concierto de nuestra vida y por eso Todo va bien, Yonkis y Trabajando en la c. suenan como si estuvieramos ante un mar de gente, con fuerza y con la intensidad de saberse escuchadas, e incluso bailadas. Prosigue el concierto sin bajar la intensidad. incluímos en el repertorio una nueva canción, una balada que en los ensayos la conseguimos densa y torrida como una imagen sureña, Fábrica de cenizas, suena con miedo, insegura... Era su estreno y lo entendemos así. Después seguimos con toda la caña que hemos venido tocando en anteriores conciertos y los 15 escuchantes lo agradecen. El concierto llega a su fin y no hay que desmontar, es una alegría añadida a un concierto que al final repartió más alegrías que penas... Y yo me fui solo de cervezas al Kandela donde me encontré con el eterno palizas (el nombre no lo voy a decir).......

El viernes

Y el viernes rumoreaba fiesta. Estabamos absueltos de montajes y nuestra preocupación consistía en decidir donde ir a cenar. Al final el chino de Zabaleta se lleva el gato a la cazuela. Todos los Efikazes (excepto J. Montón que sale a las 10 de currar) con todas las Efikazes (excepto la de J. Montón). Hay risas y ensaladas chinas y carne agriculce y rollitos de primavera. Con el saque (ese licor chino de lagartos ahogados) y la foto junto al Buda del hall, nos acercamos hasta el Muro. Son las 11 y no se ve demasiado movimiento. Puede que hoy tampoco se acerque todo el que prometió venir. Retrasamos el comienzo y veo llegar a Fausto. Bueno, al menos alguien cumple con su palabra. Alguna cuadrilla de gente desconocida ha bajado.... Parece que es el momento de comenzar. Y como si se hubiera tocado la campana del pub inglés, vemos como llega gente que se va arrimando al pseudoescenario (una tarima que huele a catastrofe en ciertos lugares). Hay color, al menos no puedo contar con los dedos a todos y se respira otra sensación. De nuevo Todo va bien, como un himno que hemos adquirido para darnos ese chute de optimismo en los principios, suena con potencia. Básicamente mantenemos el repertorio del día anterior. La gente se mueve con Viernes de paga, Miedo a caer, Todo me sabe a ti... De nuevo Fábrica de cenizas suena miedosa pero la gente agradece nuevas melodías y aplaude. Con Sentado en mi sillón aparecen las Efikazes que se habían quedado de cháchara en el chino. Ahora se escucha algún !!guapo!! (se ve que han tomado más de un chupito de lagarto etílico). Fausto vibra con Te vi caminar -me lo comenta al finalizar-, y los bises suenan sinceros. Hacemos Flores para Mery en clave talibán perseguido por un marine de cabeza gaseosificada, y por último Recordando a Lou con unos chururus alcoholizados y punkarras a la velocidad y ruido que la garganta me permite. La gente los tararea y quiere más pero pasamos de la una de la madrugada y hemos tocado 18 canciones. Es el momento de tomar unas cervezas...., proseguir la fiesta por el Kandela.