No quedaba nada

En la calle donde las farolas se doblan a tu paso
donde la ingenuidad prohibida hace estragos
allí donde pedir perdón cuesta dos duros más
donde las miradas llevan sangre salpicada
de tus venas
Allí naciste tú, sin ventanas para respirar
viste el ataúd y tu vieja no lloró más
miraste hacia el Sur, de tus raíces no quedaba nada
no quedaba nada
En esas ciudades donde los guettos tienen nombres de santos
donde la moral se distribuye entre barras y barrios
allí quisiste pedir ayuda y preguntaron tu apellido
para los maquetos el orgullo estaba prohibido
Allí peleaste tú viendo como caían los demás
gritaste a la virtud y el castigo fue no gritar más
miraste hacia el Sur, de tus raíces no quedaba nada
no quedaba nada
Decías que soñar era un regalo de satán,
era verdad había que pagar
miraste hacia el sur y descubriste que no había nadie
no había nada, no había nada
Pisaste la tierra prometida de alguien que se escapó
y escupiste sobre su cara y su aportación
esas frases que aún huelen a vino te hicieron dudar
que de ser cierto lo del paraíso tú no entrarías jamás
Eso pensabas tú casi antes de saber andar
fue tu escuela, fue tu luz, fue tu termometro y tu verdad
miraste hacia el Sur, de tus raíces no quedaba nada
no quedaba nada

E.Mingo