Mingo
Un largo camino hasta los Efikazes

Soy Enrique Mingo. Nací un otoño del 63 en un pueblo de Castilla. Tenía 9 años cuando mi familia se trasladó a San Sebastián y hasta ese momento mi contacto con la música se limitaba a una pequeña guitarra española que me regalaron en mi primera comunión y con la que conseguí aburrir a todo el que me rodeaba. Franco jugaba ya al tute con su colega (que no amigo) José Antonio, y mientras su rancia herencia se repartía a porrazos, yo cambiaba del colegio al "insti" acompañado de Juancar Landa (personaje importante de esta historia), allí descubrí que en la vida existían otras cosas además de fútbol y que através de la música podía acercarme a ellas. Fue entonces cuando nació mi primer grupo: Iguales y Tú

Iguales y Tú

Juancar, Txema Urreizti -compañero beatleliano que se encargó del bajo eléctrico- y yo, nos pasabamos horas en mi habitación componiendo canciones con acordes sin cejilla (esos eran muy difíciles). Nos gustaba el ska, el pop y el punk. Sólo nos faltaba un batería y un local para poder hacer ruido de verdad y mientras lo buscábamos grabamos nuestra primera maqueta con José Aldanondo en una grabadora de dos pistas, y dimos forma a cuatro canciones pop (London de soir, Adriana, Un pentagono de cuatro lados, Yoli Post pop) y algunos skas (Caja de ahorros, Balneario de Lourdes, Ideas, Las chicas del bus, Alegrando el higadillo...
Con esta maqueta y Eduardo de Pablos como batería nos presentamos al concurso del Guipuzcoa star 82 y salimos entre los 10 grupos elegidos. De premio se grababa un LP conjunto, cada grupo su canción. La nuestra fue Madonna ye-ye.

Ahora a solas con Joaquín y su local compongo canciones pensando en cantarlas yo. Por medio de anuncios llegan Pablo (guitarra) y Mario (bajista) y a través de ellos, Fernan Egido (pianista que no dejará de estar a mi lado hasta hoy mismo). Con esa formación hicimos 4º Planta

4º Planta

Mi intención era dejar el aire britis y rockerizarlo más. Intentamos incorporar voces femeninas y Karmina hizo una aparición fugaz. Después de unos meses recluídos en el local nos presentamos a un concurso de TVE llamado Café Panamá y salimos elegidos entre los 10 finalistas. También en esta ocasión grabamos un LP conjunto y un "clip" televisado. Nuestra canción era La reina eres tú. Hicimos bastantes directos pero no eramos una peña..... Las diferencias se hacían patentes en todo, aún así estuvimos juntos tres años hasta que Joaquín dijo adiós y con él se fue Pablo.
LLegó una etapa muy inestable que no llegó a definir nada. Entra Pontxo (guitarra) y Juan (batería) y se va Mario. Entra Javier Otxoa (bajista) e Iñaki Ruiz (guitarrista) y se va Pontxo. El tiempo pasa y estoy sin banda.

Estuve casi dos años sin hacer nada después de aquello. Conocí a Antonio -guitarrista con local- y junto a J. Castellanos, «el chato» -en el bajo-, ensayabamos alguna canción sin mucha fé. No había una idea y la historia acabó con otra maqueta que Borja dio forma. Estaba desilusionado, aburrido. Me despedí de Juanito, de Antonio y «el chato». Otras semivacaciones que me cambiaron la intención de esta historia.... Sólo gente con la que divertirme, ninguna pretensión excepto disfrutar. Por eso, volví a hablar con J. Landa y desenterramos Para qué Engañarnos junto a Txema. Sólo una condición: Componer y divertirse

Lágrimas del Sur.

Con unos amigos del «chato» se comentó la posiblidad de tocar canciones mías, independientemente de lo que ellos hacían. Estuvimos casi tres años con una formación cambiante; aveces entraba Fredy -hermano del baterìa Andrés- tocando el piano, otras se nos unía Clemen como guitarrista. También teníamos un repertorio acústico y entonces Itxe Maneiro se ponía en las congas, incluso Urreizti se nos unía. A esta extraña historia la llamé Lágrimas del Sur. Después de bastantes conciertos se hizo una maqueta que sería el gusanillo para lanzarme a producir mi primer disco. No había banda fija pero el ambiente era bueno. Después de casi un año de grabación acabamos con este proyecto.

 

 

 

En el 82 se acaban los días de instituto. Ahora, junto con Juancar estudio periodismo en Bilbao. De allí sólo recuerdo el bar de la uni, las chicas de Portu, el concierto del «Greens» , al 'Bolo' y a Los Santos, La fuga del piso de las Arenas, las fiestas en aquella villa de la Avenida Basagoiti donde vivíamos, el frío del invierno, las partidas de potxa y el palo que nos dieron los yonkis y en el que me levantaron la guitarra, los micros, toda la discografía, el tocata.... TODO. Fue un año en el que, de la pura agitación, salieron chispas que llevarían a la disolución de Iguales y tú.

Para qué engañarnos

Juancar y yo queríamos seguir con el proyecto musical y tuvimos la fortuna de encontrar a Joaquín Marín y Andrés «el indio» que estaban en nuestra misma situación, pero ellos eran el bajista y el batería de otro grupo disuelto !!y encima con local!! En un par de semana habíamos creado Para qué Engañarnos con una intención más agresiva: melodías pop con actitud punk, guitarras más distorsionadas y letras más ácidas. Estabamos en los finales del 83 y hacíamos canciones como Mertxe, Etilia, Noches de Zarautz.... Pero lo bueno no duró, roces entre Joaquín y Juancar dan al traste con el grupo. Junto a Joaquín y Santi Gasca (cantante del grupo Mogollón), monté algo que abortó antes de nacer llamado Prisa Por Parar. Compusimos media docena de canciones que jamás salieron a la luz.

En el 89, con la coproducuón de Borja Azpiroz grabé unas canciones en el estudio Tsunami con intención de editarlo. Pero al final, después de contar con la colaboración de muy buenos músicos; Javier Montón (batería), Luis Camino (percusiones), Javier Otxoa (bajo), Alfredo Beristaín y Mikel (guitarras), Natalia Bellido, Jony Crowford, Josetxo y F. Egido (pianos y teclas) y Gorka Benítez (saxofón), descubrí que el problema estaba en mí: La voz fue un desastre. Esta experiencia me puso los pies en la tierra. O mejor dicho, me enterró un poco, toda la vida buscando una banda potente y cuando la tengo el que falla soy yo. Fue una verdad demasiado dura para digerirla pronto.

Los Efikazes

Con la grabación ya en la calle, planteé a estos músicos poder llevarla al directo y la idea pareció aceptable. Sólo el bajista (J. Estala) grabó teniendo claro que no quería involucrarse en nada más, con lo cual Javi Otxoa no dudó en incorporarse a la formación. Al repertorio del disco le unimos canciones antiguas y otras composiciones que iban saliendo en el local. De repente me encuentro con que los ensayos son un auténtico lujo. Nos divertimos, nos apetece ensayar por el placer de tocar, improvisar. Y esto nos lleva a que dos años después de buenos directos grabamos Si buscas pelea, un disco con 10 temas hechos en el estudio de Zulai donde se mezclan todas nuestras influencias pero con el inconveniente de que las baterías son programadas y no conseguimos el ambiente del directo, que es nuestra expectativa, y es lo que hemos tratado de hacer en este tercer disco recien grabado en el estudio Aerosón con Aitor a los mandos de la mesa y que llevará por título Fábrica de cenizas.